¿Por qué medirse el colesterol?

No tener los niveles adecuados de colesterol es la causa principal de enfermedad ateroesclerótica. Esta consiste en la formación de placas de grasa por dentro de las arterias obstruyendo el paso de sangre. Además, las placas pueden romperse formando coágulos sanguíneos.

La enfermedad aterosclerótica incluye problemas coronarios como la angina de pecho y el infarto agudo de miocardio; situaciones cerebrovasculares como el ACV y el infarto cerebral; así como enfermedad arterial periférica, causante de obstrucción en las piernas.

Todo adulto debería medir con un examen de sangre sus niveles de colesterol al menos una vez por año. Los niveles altos de la sustancia no suelen causar síntomas hasta que sucede un evento mayor cardiovascular. Por ello, la medición se vuelve una herramienta de prevención.

Con mayor razón deberían medirse regularmente el colesterol aquellos que:

  • Tiene antecedentes familiares de infartos
  • Padecen diabetes, tipo 1 ó tipo 2
  • Presentan cifras elevadas de tensión arterial –hipertensión arterial
  • Son fumadores
  • Su peso es elevado, encontrándose en niveles de sobrepeso u obesidad.
Es importante que los adultos se sometan a un examen de sangre regular, ya que los niveles altos de colesterol suelen ser asintomáticos hasta que causan un evento cardiovascular más grave.

¿Cuáles son los niveles adecuados de colesterol?

Si bien para los niños no es aplicable el listado de niveles adecuados de colesterol que presentamos a continuación, ya que hasta la adolescencia varía según cada edad, resulta útil tener las referencias de los adultos:

  • Colesterol total: se considera adecuado un valor inferior a 200 mg/dl. Por encima de esa cifra es hipercolesterolemia.
  • LDL: para el colesterol malo hay un valor que se asimila como óptimo, y es el de menos de 100 mg/dl. Entre 100 y 140 mg/dl es un valor intermedio, que ya representa riesgo para algunos científicos, y para otros no debería ser tratado. Cuando aparecen valores mayores a 140 mg/dl hay consenso en que debe tratarse. Actualmente el tratamiento de elección son las estatinas.
  • HDL: el colesterol bueno tiene niveles adecuados mínimos y no máximos. Es normal cuando supera los 35 mg/dl.
  • Triglicéridos: menos de 150 mg/dl son los valores normales. La hipertrigliceridemia se diagnostica con mediciones superiores a los 200 mg/dl. Las personas que presentan triglicéridos de más de 500 mg/dl están en seria gravedad de padecer pancreatitis.

En definitiva, no es de vital importancia que te memorices el nivel adecuado de colesterol, pero sí es primordial que te realices el examen periódico de sangre. Con los resultados en mano el profesional sabrá decirte si necesitas iniciar un tratamiento farmacológico, cambiar tu estilo de vida o sólo controlarte tras doce meses.