¿En qué consiste ser alérgico?

09/10/2019   |   0 Comentarios

Ser alérgico a algo, ya sea al polen, a los ácaros, al gluten o a cualquier otra cosa, es una situación muy frecuente que afecta a gran parte de la población. Hoy en día, es casi extraño encontrar a una persona que no tenga alergia a nada. Se estima que una de cada cuatro personas tiene algún tipo de alergia a lo largo de su vida. De hecho, es la patología más frecuente en la infancia.

La alergia se refiere a una sensibilidad de nuestro sistema inmune hacia alguna sustancia, lo que produce alteraciones de tipo respiratorio, digestivas, nerviosas o en la piel. Es decir, es una reacción anómala de nuestro sistema inmune hacia una sustancia que normalmente no activaría esta reacción. En realidad, se puede ser alérgico prácticamente a cualquier sustancia.

No obstante, ¿sabes por qué se produce esto? En este artículo te explicamos por qué se produce la alergia, cómo se diagnostica y algunos consejos sobre ello.

Nuestro sistema inmunitario trabaja continuamente reconociendo y eliminando gérmenes de nuestro organismo para protegernos de las enfermedades. Sin embargo, en algunas ocasiones, sus mecanismos de defensa se alteran.

Cuando esto ocurre, el sistema se activa de manera muy fuerte frente a ciertos elementos que, en realidad, son inofensivos para nosotros. Es decir, pone en marcha muchos mecanismos de defensa, como los estornudos, frente a una sustancia que no provoca ninguna enfermedad, como el polen, por ejemplo.

Según a qué sustancia se es alérgico, los síntomas que se producen pueden ser diferentes. En el caso de un alérgico al polvo, lo más común es que aparezcan síntomas respiratorios. Es típico que haya tos, estornudos, lagrimeo, etcétera.

¿Qué síntomas suele tener un alérgico?

Como ya hemos mencionado, los síntomas de un alérgico dependen del tipo de alérgeno. Del mismo modo, también varían según ‘la puerta de entrada’. Es decir, los síntomas serán diferentes si se tiene contacto con esa sustancia al comerla, tocarla o inhalarla.

Las alergias más frecuentes son las relacionadas con el sistema respiratorio. Por ello, los síntomas más comunes suelen ser la rinitis y la conjuntivitis alérgica. La rinitis provoca picor de nariz, estornudos, obstrucción nasal y goteo constante por la nariz (rinorrea).

La conjuntivitis alérgica consiste en un picor intenso de los ojos que se acompaña de un lagrimeo constante. Además, las personas que lo sufren también tienen la sensación de tener arena en el ojo.

Por otra parte, es importante destacar que los procesos alérgicos se asocian con frecuencia al asma. Los asmáticos suelen tener tos, silbidos en el pecho y dificultad respiratoria.

Alergia a un alimento

Cuando alguien es alérgico a un alimento, los síntomas más típicos son el hormigueo en la boca o picor, que puede llegar hasta la garganta. Además, es típico que se hinchen los labios, la lengua o la cara.

También puede presentarse urticaria tras comer el alimento. Es frecuente que haya asimismo diarrea, vómitos o flatulencias constantes. Los alimentos que más frecuentemente producen alergia son la leche, los frutos secos y los huevos.

Alergia a un medicamento

Ser alérgico a un medicamento es una situación muy frecuente. De hecho, los médicos, en la consulta, están obligados a preguntarte si eres alérgico a cualquier sustancia. Este tipo de alergia suele acompañarse de reacciones en la piel, como urticaria, erupciones y picor.

Anafilaxia

La anafilaxia se produce cuando la reacción alérgica es demasiado grave. Lo que ocurre es que el sistema inmunitario libera sustancias que provocan que la presión arterial baje de manera repentina. Además, se estrechan las vías respiratorias y cada vez se hace más difícil respirar.

Puede ocurrir de manera muy rápida tras entrar en contacto con la sustancia a la que se es alérgico. Por ejemplo, es algo relativamente común en aquellos que tienen alergia a las picaduras de abeja.

Cuando alguien sufre una reacción de anafilaxia, el pulso se acelera y se vuelve más débil. Del mismo modo, suele aparecer una erupción en la piel, así como náuseas o vómitos. En estos casos, es importante ir a urgencias.

En conclusión

Ser alérgico es algo muy frecuente. Por ello, es importante que conozcamos los síntomas que se asocian con más frecuencia a esta situación. Así, podremos orientar al médico para que pueda detectar qué nos produce esa reacción y poder evitar el alérgeno en cuestión.

 

Fuente: Mejor con Salud