La enfermedad que sufre el Joker sí existe

08/10/2019   |   0 Comentarios

“Joker” es una de las películas más polémicas de este año, incluso la actuación de Joaquin Phoenix ya es considerada para un Oscar debido a la gran interpretación que el actor hizo para darle vida a Arthur Fleck, un personaje complejo que necesitaba mucho más que la presentación de un simple villano, pues también hace parte una serie de características que son únicas del “Guasón” y que cualquiera que le diera vida, tenía que adoptar como si fueran propias. Entre ellas está su risa burlona, una que genera muchas dudas respecto a la salud mental de Arthur, pues realmente es signo de un trastorno que pocas personas conocen: epilepsia gelástica. Es verdad que, como actor, tienes que hacer muchos sacrificios, y para Phoenix no fue suficiente bajar 23 kilos, pues para inspirarse, vio videos de pacientes que sufrían de risa patológica y que, de este modo, Joker fuera una de las mejores interpretaciones de la historia. No hay duda, lo logró.

Sin embargo, es importante mencionar que este trastorno no es ficción, se trata de una enfermedad que muchas personas no conocen, por lo que, por desgracia, hace a la sociedad alejada de la sensibilidad de los pacientes que la padecen; no hay duda, el Joker y las personas que lo rodean son la prueba. La risa patológica que sufría Arthur también es conocida como epilepsia gelástica y se trata de una crisis epiléptica poco conocida que no incluye convulsiones, por lo tanto, se caracteriza por la manifestación de una risa que puede ser considerada como inapropiada ya que es involuntaria, y esto fue confirmado por neurólogos del Hospital Universitario Clínica San Rafael de Bogotá. Asimismo, esta crisis puede aparecer a través de risas aisladas y sin motivo aparente, sin embargo, los pacientes pueden estar atravesando por un momento de estrés o tensión repentina, incluso –en algunos casos– pueden perder la conciencia durante sus episodios.

Por otra parte, la epilepsia gelástica también puede manifestarse por medio de llanto, movimientos bruscos, pedaleos, etcétera. Este trastorno puede ser provocado por una adolescencia precoz, crisis o traumas durante la infancia, trastornos de comportamientos o lesiones en el lóbulo temporal.

Por lo general, su origen se encuentra en un hamartoma hipotalámico, que es una malformación congénita en el hipotálamo, es decir, un tumor benigno producido por tejido natural y glial. Según los investigadores colombianos, el tratamiento de esta epilepsia es muy complejo, debido a que todas las investigaciones apuntan a cierta resistencia de los pacientes, lo que provoca que sea sumamente complicado que se mantengan libres de alguna crisis.

En casos específicos o cuando el tratamiento ya no tiene ningún efecto, es necesaria una cirugía y, claro, con ella, todas las complicaciones que incluye. La intervención quirúrgica consiste en extraer el harmatoma hipotalámico, que es una malformación desde el nacimiento que se produce por una mezcla inusual de elementos en un tejido. El neurólogo del Hospital Luis Vernaza de Ecuador, el doctor Carlos Noboa Bejarano, dice que el harmatoma, normalmente, es asintomático y casi siempre se presenta en los hombres.

De acuerdo con la complejidad de este trastorno, puede ocasionar epilepsia, adolescencia precoz, retraso intelectual leve, problemas graves de conducta y otros tipos de crisis convulsivas. Es importante que este tumor nunca deje de ser monitoreado por un experto e indique el tratamiento adecuado. Los trastornos mentales son un tema serio que no debemos ignorar y mucho menos tomar a la ligera, al contrario, debemos ser más sensibles al respecto e informarnos acerca de ellos.

 

Fuente: Cultura Colectiva