Mi pasión por la gastronomía

05/03/2019   |   0 Comentarios

Por Juan Carlos Toribio

Esta semana conmemoramos el 175 aniversario de nuestra independencia, ese momento que marcó nuestra historia y nos definió como la patria que somos el día de hoy y más importante que eso, un acontecimiento que marca toda una lista de sucesos que a lo largo del tiempo se han convertido en nuestra mayor riqueza.

No está demás decir que junto a esta atmósfera independentista se unen nuestros rasgos característicos, costumbres y tradiciones que forman parte de lo que se denomina ser dominicano y dentro de esto se encuentra nuestra gastronomía. Esa hermosa cultura de sabores que ha sido enriquecida con el tiempo y cada día va evolucionando para mejor.

Dado que es imprescindible hablar de historia, les contaré un poco acerca de la evolución de nuestros sabores. La cocina dominicana es propiamente (por decirlo así) el resultado de choques culturales que a partir de la llegada de los españoles en 1492, impregnaron en la isla. No es menos cierto que a la llegada de estos, nuestros taínos tenían una gama de productos e ingredientes propios de su cocina.

Los españoles introdujeron diversos productos en forma de plantas y con la llegada de los esclavos africanos en 1507, se incorpora nuevos platos de su repertorio muy artesanal como los caldos. La cocina de los indígenas de la época, era muy sencilla. El proceso más elaborado era el del casabe. Sus platos eran típicos de una cultura que se alimentaba de lo que la madre naturaleza le ofrecía como la yuca, el maíz, el palmito y otros tubérculos como el mapuey, su dieta cotidiana era baja en sal y proteínas ya que consumían pocas raciones de pescado de agua dulce en su segunda etapa de cazadores después de conocer el método rudimentario de la agricultura. Aunque debe resaltarse que los mismos recurrían a preparar asados de animales como iguanas y hutías ahumándolas al fuego en un proceso llamado bucán (para preservar la carne por mucho tiempo). No es casualidad que la palabra “barbacoa” sea de origen taíno.

Los africanos, comienzan a sacarle provecho a los tubérculos que había en la isla y deciden incorporar carnes a su tradicional caldo; con la llegada de los “canarios” desde España, el sancocho toma un mayor auge con la incorporación de diferentes tipos de carnes. La particularidad de cada región respecto a la producción de cultivos y animales, creó una gama de platos que prevalecen hoy día como parte de la cocina tradicional que podemos encontrar, tal es el caso del “Chivo liniero de Montecristi”, el “Chenchen” propio del sur y sus pueblos como: San Juan de la Maguana, Neyba, Barahona, etc. Y la comida con coco procedente de la Península de Samaná.

A lo largo de toda la historia hemos ido creando y desarrollando nuevos sabores, nuevas texturas y nuevas mezclas, manteniendo siempre nuestra identidad y en conmemoración a esto y al hecho de haber sido nombrados por segundo año como capital gastronómica del Caribe. Quiero compartir con ustedes esta delicia de nuestra cultura procedente de la península de Samaná, este plato es la perfecta combinación entre los recursos que nos brindan la tierra y el mar. Es una delicia heredada de la gastronomía de los “cocolos”, grupo que se asentó en el país tras la primera inmigración inglesa que llegó a República Dominicana a finales del siglo XIX. Ellos trajeron consigo un abanico de nuevas recetas culinarias que se impusieron en las provincias donde se radicaron.

Es una receta súper sencilla pues se prepara a base de pescado, leche de coco, sal, ajo, orégano y salsa de tomate (opcional). Casi nadie se resiste a probar un rico pescado al estilo Samaná y, para acompañarlo, no hay nada mejor que arroz blanco, o un  moro de guandules, que en esta península suelen cocinarse, por supuesto, con coco.

Estoy más que seguro de que no hay una mejor manera de conmemorar la patria que reuniendo la familia y mirar a donde vamos sin olvidar de dónde venimos.

Para mí siempre es un placer compartir estos ricos platos con ustedes que espero que disfruten al máximo y compartan con sus amigos y familiares. Recuerden que en mis redes sociales (@chefjctoribio) estamos siempre disponibles para leerles y conectar con ustedes.

 

Pescado con coco al estilo Samaná

Ingredientes 

2 libras de pescado fresco (carite, mero, chillo).

1 taza de aceite.

2 taza de leche de coco (preferiblemente fresca).

3 cucharadas de pasta de tomate (opcional).

1 ramo de cilantro.

1 cebolla.

4 dientes de ajo.

1 cucharadita de sal.

1 cucharadita de orégano en polvo.

 

Preparación

  1. Adobar el pescado con orégano, sal, y dos de los dientes de ajo bien machacadito, deje reposar por al menos una hora.
  2. Freír en aceite bien caliente y luego dejarlo en reposo hasta preparar la salsa. Procurar que el pescado se mantenga lo más entero posible.
  3. Poner en una olla dos o tres cucharaditas del aceite restante (que no tenga residuos) y calentar para agregar la cebolla y los dos dientes de ajo restantes, sofreír y agregar la pasta de tomate, el cilantro y la leche de coco.
  4. Luego de dos minutos, colocar el pescado y mezclarlo con la salsa, tapar la y bajar el fuego por aproximadamente 10 minutos.
  5. Servir con la guarnición de su preferencia.