Recorrerte: poemas de Mary Cantisano

14/05/2019   |   0 Comentarios

Por Frank Núñez

Parecería paradójico que en la llamada tercera edad una persona
sorprenda a su propio entorno con manifestaciones líricas que con
frecuencia hacen eclosión entre la adolescencia y la pubertad. Es el caso
de la educadora y política Mary Cantisano, quien a los sesenta años
publica el poemario Recorrerte, cuya temática erótica escandaliza desde la
perspectiva de una feminista que no oculta el amor y la admiración por
uno del otro sexo. Viuda del revolucionario dominicano Ramón Almánzar,
con quien procreara sus hijos Amílkar, Aldo y Amelia, revela que los
poemas “tienen como inspiración a su esposo, el luchador por los
derechos sociales”, así como “los diálogos con mujeres y hombres que
aman”.

Publicado bajo el sello de Editorial Anticanon, el libro está prologado por
la periodista Elvira Lora, quien sostiene que los textos conducen a
“recorrer cuerpos y llegar a lugares recónditos en busca de la felicidad.

Puentes de palabras que demuestran que dentro de una mujer cohabitan
pluralidades de ideas y de vidas”. Confiesa que con la lectura “llegué a ese
lugar donde las mujeres pensadoras arriban”, en el caso de esta feminista,
“luchar para que el mundo sea espacio de igualdad y escribir en verso para
que el amor nos permanezca y nos recorra día a día”.

Mientras la hija Amelia resalta que con 60 años, “mi mamá, en un
ambiente tan lleno de hipocresía, sigue creyendo en la gente”, la madre
Teresita Rojas viuda Cantisano revela que hace “pocos días que he
conocido esta faceta de Mary, la de poetisa”.

En Recorrerte, que da título al opúsculo, Cantisano exalta el erotismo:
“Hoy desperté con ganas de recorrerte entero./ Hoy desperté con ansias
de caminarte a paso tierno”. Tal vez algunas feministas no le acepten el
Castigador: “Acaríciame a besos ardientes,/ paséame con tu piel
mulata,/no solo uses tus penetrantes miradas/ hazme suspirar
profundamente,/ con tu cuerpo total./ Nos fundiremos desnudos y
gozaremos ardientes de pasión,/ que nuestros latidos hagan vibrar el
mundo,/ y que todos escuchen nuestra entrega eternamente”. ¿Qué les
parece?