Señales de que eres adicta al drama y estás dañando tu relación

24/05/2019   |   0 Comentarios

Es verdad que las relaciones amorosas son complicadas y que a veces surgen situaciones que te cuestan más trabajo resolver que otras, así como discusiones que pueden ser muy pequeñas y otras más extensas. Todo esto depende de las personas que lo estén enfrentando y cómo lo hacen, es decir, si tiendes a ser una persona que ama hacer drama 24/7 entonces es probable que todo lo anterior sea un bomba para ti. Lo que no sabes es que, tener una adicción al drama, puede dañar tu relación, así como a tu entorno en general, hasta el punto de alejar a todo el mundo.

Ser adicto al drama está relacionado con problemas de inseguridad, por lo que, si no quieres rebasar los límites de cualquier persona, sobre todo los de tu bienestar, lo mejor es que trabajes en esto cuanto antes. No te has dado cuenta de que tus dramas pueden salir mucho más caros de lo que imaginaste y, al final, podrías terminar solo. Acá te dejamos algunas señales que te ayudarán a descubrir si tienes una adicción al drama y si ésta está matando tu relación. Pon más atención y actúa conforme a tu bienestar.

Aprovechas de cualquier momento para hacer drama

No importa el día, la hora o el medio, cualquier momento es perfecto para ti para hacer un drama en el que tu pareja caiga redondita. Aprovechas cualquier cosa para reclamarle, enojarte o hacerle sentir que no te pone atención.

Amas victimizarte

Eres fan de tener el papel de víctima en esta película llamada “vida”. Te pones a la defensiva y siempre logras que tu pareja se sienta culpable de todo aquello que te haya hecho molestar, aunque esa persona no tenga qué ver en esa situación.

Haces drama hasta que consigues lo que quieres

Ése es el objetivo de hacer drama: obtener algo, sobre todo atención. Haces todo lo que esté en tus manos para que, aquello que quieres, llegue a tus manos con tan sólo tronar los dedos (no literalmente, pero casi).

Nunca te equivocas

Para ti, siempre estás en lo correcto. Te sientes con cierta superioridad y si esa persona te dice lo contrario, ¡cuidado! Porque se acaba de meter con el mando de los dramas.

Eres la única persona a la que le pasa lo peor

Tuviste un mal día, el café se cayó en tu ropa, el carro no arrancó en la mañana, etcétera, a ti siempre te ocurren las peores desgracias. Mientras, tu pareja tiene que ahorrarse las suyas porque tú eres más importante siempre.

Te molesta si tu pareja no concuerda contigo

Que te contradigan es lo peor que te pueden hacer, tal como si fuera el fin del mundo (drama). Si tú tomas una decisión o das tu punto de vista, y tu pareja no coincide contigo, pobre persona, lo que le espera.

Agrandas los problemas

Eres extremista. Crees que ninguna pelea con tu pareja, discusión o problema tiene solución. No te atreves a ver las cosas con objetividad, en vez de agrandarlas y hacer una tormenta en un vaso con agua.

Te encanta hablar de tus problemas y no escuchas los de tu pareja

Hablas de tus problemas como si fueran lo único que te definiera, por lo que, los de tu pareja los haces tan insignificantes que no los escuchas o intentas superar con los tuyos. De este modo, esa persona no se siente escuchado y empieza a cansarse.

Publicas todo en redes sociales

Quieres evidenciar en redes cada que tienes una pelea con tu pareja o cuando algo te molesta y no te atreves a decírselo directamente hasta que esa persona se dé cuenta. Este punto retoma un poco el hecho de que te quieres victimizar y quieres que todos los demás se den cuenta de cómo sufres.