¿Tienes sexo o haces el amor? Aquí las diferencias.

15/05/2019   |   0 Comentarios

El tener relaciones sexuales se divide en dos diferentes conceptos: tener sexo o hacer el amor. Parece lo mismo, pero en realidad son cosas muy diferentes, y eso envuelve más de lo que te imaginas. Y tú, ¿tienes sexo o haces el amor? Aquí las diferencias.

Quizás hayas experimentado las dos formas, aunque probablemente creías que era lo mismo. Sin embargo, hay 5 razones que explican por qué hacer el amor, no es igual a tener sexo. ¿A qué se debe?

Cuando tienes simplemente sexo, lo que quieres es disfrutar y llegar al orgasmo, sin darle muchas vueltas al asunto. ¡A lo que vas! Mientras tanto, cuando haces el amor, además de disfrutar, lo más importante es la conexión emocional que logres con tu pareja. No sólo piensas en ti, sino en él y su cuerpo, mente y alma.

Incluso, llegar al orgasmo no es su objetivo, ni siquiera necesario. El punto es profundizar en la conexión, y lograr crecer sentimentalmente.

Hacer el amor es mucho más profundo que tener simple sexo, y la comunicación va más allá que lo corporal y de pronunciar palabras sucias, pues interviene también la mente y el corazón. Lo contrario sucede cuando tienes sexo. Cuando haces el amor tienes la oportunidad de ser más abierta con tu pareja y de expresarle tus sentimientos.

Definitivamente, hacer el amor es mucho más que sólo un placer carnal. Te compenetras tanto con tu pareja que los dos están emocionalmente vulnerables, incluso, es tanta la emoción que puede llegar a haber lágrimas.

Cuando haces el amor eres totalmente transparente y genuina. Eres tú a flor de piel. Pero cuando solo estás haciendo el amor, sin involucrar tus sentimientos, es mucho más fácil que te transformes y adoptes una personalidad que no tomas normalmente. Te desinhibes tanto que puedes llegar a convertirte en toda una diosa del sexo.

Hay ocasiones en las que estás teniendo sexo, en las que tu mente está en otro lado, o estás fantaseando con otra cosa o persona, o simplemente estás pensando en algún pendiente o algo que tienes qué hacer.

Eso no pasa cuando haces el amor, pues la atención es únicamente a tu pareja y al momento que están viviendo. Recordemos que la conexión con tu galán es de cuerpo, mente y hasta el alma. No hay forma de desviarte.

 

Fuente: Soy Carmín